sábado, 29 de mayo de 2010

Julio Anguita en 59 segundos

Viven en Cuba 1541 centenarios

Foto: Candelaria, la mujer más longeva de Cuba.  

José A. de la Osa
La actualización del Estudio de Centenarios en Cuba que se realizó en el periodo comprendido entre los años 2004 al 2008, una investigación multicéntrica coordinada por la Dirección Nacional del Adulto Mayor y Asistencia Social del Ministerio de Salud Pública, muestra que actualmente viven en nuestro país 1 541 personas que en edad rebasan la centena, 53 más que hace dos años.
Lo anterior indica que en el territorio nacional habita un centenario por cada 7 296 cubanos, y también uno por cada 1 269 adultos mayores, es decir, personas mayores de 60 años.
El tema será objeto de análisis en la nueva edición del Seminario Internacional Longevidad Satisfactoria: Visión Integral, que incluye un Encuentro de Centenarios, a partir de este miércoles y hasta el viernes en el Hotel Nacional de Cuba, con la asistencia de delegados procedentes de diez países.
El mencionado estudio motiva gran interés entre los investigadores y población en general al tratarse de un grupo humano que ha logrado vencer obstáculos ambientales, de salud y alcanzar los mayores límites de vida actuales.
La decana en Cuba de los que han sobrepasado la curva de los 100 es Juana de la Candelaria Rodríguez, con 125 años cumplidos el pasado 28 de febrero, quien radica en el municipio de Campechuela, en la provincia de Granma.
El presidente del Club de los 120 años y de la Asociación Médica del Caribe (AMECA), profesor Eugenio Selman Housein-Abdo, en su libro Cómo vivir 120 años, publicado por la Editorial Científico-Técnica, sustenta seis elementos esenciales como pilares fundamentales para la expansión de vida.
La motivación, desde las más tempranas edades, porque somos lo que nos motiva; la alimentación, con frutas y vegetales, y comer incluso "de todo" pero evitando los extremos; la salud, enfocada sobre la prevención; actividad física durante 30 minutos entre tres y cinco días por semana, porque "es necesario moverse"; la cultura, como enriquecimiento espiritual, que tiende incluso a combatir el exceso de estrés; y rodearnos de un medio ambiente sano.
 
Granma

Tomado de El Polvorín

Se Busca: "la conciencia consciente"

Portada de la revista Fortune 500 censurada por Anticapitalista
Tal y como dije en mi anterior entrada parece que, de un tiempo a esta parte, descendamos puestos día a día en una imaginaria “escala de inteligencia”.

Parece que el pensamiento único impuesto por el neoliberalismo, por las leyes dictatoriales de los mercados, ha calado tanto en nuestras mentes, con la ayuda inestimable de los medios de in-comunicación, que hacer de nuestras vidas una abstracción social  se pudiera vaticinar como el único camino posible para “pasar” por el mundo sin aparentes “complicaciones”.

Nos encontramos en una situación alarmante económicamente debido a que el modelo fallido está siendo implantado de nuevo como “única fórmula posible”. Nos dicen que la única solución es “seguir avanzando”, generar materia, generar riqueza, etc. ¿Hacia dónde? ¿Para qué? ¿No bastaría con buscar una situación económica y de verdadero bienestar para todos?
Nos están “recetando” aquellos medicamentos que nos produjeron la enfermedad que ahora padecemos, que por otro lado sólo sufrimos los “inferiores”, como siempre la clase obrera, y que somos nosotros los que tenemos que solucionarlo con medidas antisociales como las griegas o españolas, impuestas por los NO ELEGIDOS -los mercados- y llevadas a cabo por los bien educados y súbditos Gobiernos Democráticos.

Tras lo anterior me viene otra pregunta más ¿es posible el cambio? Y ¿Hacia dónde hay que ir para cambiar?

Para mí, el triunfo del capitalismo neoliberal imperante, de la dictadura que nos imponen los mercados, se ha basado en el “embrutecimiento” de la gente. Nos han dicho durante tantos años que el único camino es la generación de riquezas “hasta el infinito y más allá” que nos lo hemos creído. Ya lo decía Hitler: “una mentira mil veces dicha al final se convierte en verdad”. No solo son las mentiras las que nos han convertido en el “rebaño de las oligarquías”, en una “especie” de involución hacia un “feudalismo mundial” en el que la nobleza ha sido sustituida por oligarcas, entidades financieras, transnacionales...
También se ha creado un “molde” en el pensamiento, en la opinión de la gente que ha hecho desaparecer conceptos sociales e individuales tales como la autocrítica o el asociacionismo para pelear por los derechos propios y colectivos que tanto costaron conseguir y que gota a gota nos están volviendo a robar.

Gracias a ese molde, a esa amalgama que oculta la realidad, podemos presenciar situaciones como la de una familia saliendo de “su” vivienda –temporalmente, pues estarán a la espera del desahucio o habrán empleado todo lo conseguido ese mes para pagar a su benevolente financiera- para tomar la cena en Caritas (restaurante obligado para muchas familias españolas) mientras que el vecino de puerta “vocea” al delantero centro de su equipo por fallar el balón que tan preciso colocó su compañero lateral izquierdo.

¿Cómo podemos estar viviendo la situación actual mientras permanecemos sentados? Se llama “Educación de mentes sumisas”.

Os dejo la entrevista de Iñaki Gabilondo a Carlos Martínez, de la ATTAC, en CNN+.
En ella Carlos Martínez, a la vez que desmonta gran parte del circo económico actual, reclama lo que ya algunos también pedimos e intentamos cada uno en nuestra “escala de influencia”, LA CONCIENCIACIÓN CIUDADANA.




Entrevista a ATTAC en CNN+ from AttacTV on Vimeo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

¿Evolución material y tecnológica?¿o involución intelectual?


Cuando escucho la palabra "evolución" me vienen a la mente dos 'vertientes' de su significado.

Una es la que determina el progreso biológico, la consecución de cambios físicos y de comportamiento
animal y vegetal ante la adaptación necesaria para su supervivencia.

El otra es la aparición de innumerables imágenes, a modo de flashes, de los cambios sociales ocurridos a lo largo de la historia.

Desde pequeños nos han dicho que progresar, avanzar, crecer, ascender, en definitiva “evolucionar”, no es más que acceder a un mundo laboral con el objetivo de acumular de manera incesante el mayor número de cosas posibles.

Dentro de ese “camino ascendente” nos encontramos con conceptos como “calidad de vida” y “estado de bienestar”. Ambos conceptos nos hacen pensar en sensaciones que nos acercan, o cuyo destino es, al parecer, la obtención de la felicidad, y dicha felicidad pretende ser conquistada o secuestrada a través del consumo - cuya desmesura va en un aumento insaciable y sin el cual el capitalismo no podría existir-. Nos enseñan, nos educan para creer que toda aquella tecnología es necesaria, que esta moda que nos guía año tras año con sus cuatro estaciones de colores y escotes debe ser consumida para estar al día, es lo que se lleva.

Ya no se habla de la necesidad real de sustituir cualquier cosa por haber llegado al final de la vida útil del aparato, se cambia por otros motivos, principalmente por quedar obsoletos perdiendo su modernidad, ya sea por un cambio tecnológico como el hardware y los soportes multimedia , porque nos inducen a adquirir “útiles inútiles” o porque nos educan para consumir elementos imperecederos sobre los que se inventan causas para su sustitución, innecesaria por otro lado (como puede ser el consumo de moda).

Por otro lado tenemos las empresas que venden “sueños”, “ilusiones”, que están para “ayudarnos”, que se “preocupan” por el bienestar del cliente y no sé cuantas cosas más utilizan para saquear nuestros bolsillos. Hablo de aseguradoras de todo tipo y de financieras y bancos.

Las situaciones que pueden provocar estas empresas pueden ser, desde la ampliación de garantía de un grifo cuyo servicio técnico jamás llegará, hasta la propia hipoteca de tu vida que implica en la mayoría de los casos comprarse una vivienda.

Es en la conjunción entre la falsa necesidad inculcada y la búsqueda de una felicidad del individuo basada en el materialismo donde encontramos una de las causas del "triunfo" del capitalismo como modelo económico en el mundo actual. Dicho de otro modo, el capitalismo tiene tantos 'adeptos' por que han sido embaucados en falsas esperanzas y verdades.

Volviendo al centro de la cuestión:
-Teniendo en cuenta todo lo anterior y tomándolo como fidedigno o como parte de una realidad evolutiva en la que la progresión humana está basada en aspectos materiales.
-Observando que los estudios sicológicos, filosóficos, sociales, éticos, morales o de abstracción del ser humano, en la búsqueda de su esencia, de su Ser y su sentir, del motivo de su existencia y sus infinitas direcciones de pensamiento que la mente posee, que tanto bien intentaron hacer a la humanidad procurando despertar en la gente el único y verdadero valor de la vida, aquel que conduce a luchar por construir una sociedad más justa en la medida en la que nos muestra como seres humanos y que tan olvidadas y ocultas han estado y están en pos del mercado...

¿Hay motivos para opinar que lo material se antepone al pensamiento?
¿Podemos pensar en una “evolución social positiva”?
¿Podemos decir que el ser humano está “evolucionando” como tal?

Por otro lado, ya que el capitalismo está basado única y exclusivamente en la acumulación de capital, de materia...

Ya que sabemos que el capitalismo es injusto, pues propicia que dicha acumulación se concentre entre un grupo cada vez más reducido de personas.

Ya que sabemos que el capitalismo es un sistema clasista, en el que las diferencias sociales hoy en día son abismales y sigue “in crescendo”.

¿Podríamos pensar que el capitalismo es un modelo social, político y económico imperecedero?

¿Podríamos pensar que el capitalismo, con su afán en decirnos cómo debemos vivir y qué no debemos pensar pues ya está todo pensado, convirtiéndonos en entes mecánicos viviendo un presente continuo, busca continuar con la necesaria evolución humana?

¿Hacia dónde vamos?


¿Evolucionamos como personas o se está produciendo una involución cuanto menos mental o intelectual?

J.P. Requena

domingo, 16 de mayo de 2010

Una mezcla indisoluble

Saludos en esta mi primera entrada.

Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras:

El sentimiento de un pueblo unido inquebrantable, que aguanta el peso de todo un Mundo y seguirá unido para aguantar toda una vida más.
La fuerza con la que un hombre es capaz de levantar todo un país, arrollando todo lo que se interpone en su camino a través de la verdad y devolviendo al pueblo lo que es del pueblo.
La resistencia obrera, débil pero incansable, que cobra energía nuevamente, que espera paciente su nuevo momento para alzarse victoriosa y entregarle al pueblo con la fuerza del segundo y el sentimiento del primero, lo que había conseguido con la ley y la palabra y que le  fue arrebatado con sangre.

Un abrazo.