domingo, 25 de julio de 2010

Platon vs Capitalismo

 
Recientemente, el blog JM Alvarez publicaba una entrada en la que mostraba con un vídeo con motivo de la Fiesta de fin de curso de 2º de Infantil en el colegio Maristas de Sanlúcar la Mayor (Sevilla).

El vídeo nos mostraba un acto simbólico de jura de bandera por los críos, ataviados ellos con uniformes militares y de la Guardia Civil de la época franquista y ellas de enfermeras o, como se llamaban antaño tiempo rancio, “damas auxiliares “.

En el vídeo se observan dos aspectos denigrantes, ofensivos y de menosprecio:

Uno es el adoctrinamiento que se podía observar viendo la marcha de los infantiles y los trajes de la época genocida de nuestra historia reciente con connotaciones pseudo falangistas. Niños con bigotes pintados y tricornios a lo Tejero y minúsculos hombrecillos disfrazados de militares en activo de la época dictatorial.

El otro aspecto está relacionado con la separación de la figura de la mujer y el hombre, y el olvido y humillación que ha sufrido durante la época genocida franquista. Hay que recordar que en aquella época, adorada y añorada por algunos, la figura femenina había perdido todos los derechos conseguidos en la II República y ostentaba el puesto de obediencia, sumisión al marido y patriarca y de mera herramienta de reproducción, de sirvienta y cocinera sin derecho a opinión. Pensar en una mujer soldado era amoral, quizá por haber observado a miles de mujeres republicanas voluntariamente militarizadas luchando por la libertad y como símbolo de la misma.

Ya no se puede ver el vídeo pues al intentarlo aparece este mensaje: «Este vídeo ya no está disponible debido a una reclamación de copyright realizada por Inmaculada Loma Rosales.»
Comprobadlo vosotros mismos:

http://www.youtube.com/watch?v=_0LQh98W5TA

Creía conveniente explicarlo debido a que ya lo censuraron “democráticamente” y no se puede observar en imágenes la educación que están recibiendo algunos chavales en nuestra España rancia.

Un asiduo al blog de JM Alvarez con posiciones antagónicas a las noticias que aporta el titular a su blog, más cuando la palabra “Cuba” aparece por algún sitio y por muy escondida que esté, comenzó a “desvariar” intentando comparar la dictadura de un genocida como Francisco Franco con la revolución cubana.

Para intentar influirle y que cambiara la perspectiva a una más constructiva le expuse el “mito de la caverna” de Platón a modo de comparativa. Ese es el motivo por el que hoy desarrollo un poco más la citada alegoría, para intentar dar luz a aquellos cuya visión global de las cosas está desvirtuada, falseada o carece de los elementos necesarios para crearse un conjunto, una óptica global comprensible.

Para hacerse una opinión plena sobre cualquier tema es necesario conocer lo adverso, los diferentes puntos de vista o enfoques. La percepción, el conocimiento, el razonamiento y el pensamiento crítico son la base con la que se puede profundizar en cualquier reflexión, pensamiento o entidad material para crearse una realidad fidedigna, verdadera.

Con respecto al mundo en que vivimos y para explicar por qué podríamos crearnos realidades equivocadas expondré la alegoría del “Mito de la Caverna” de Platón como metáfora de la vida misma y a la vez de la línea “educativa” que ha mantenido impositivamente el capitalismo a lo largo de la historia y con la que ha conseguido que la mayor parte de la población mundial apoye al capitalismo a pesar de sufrir sus consecuencias, la mayoría de las veces devastadoras.

Por ahora intentaré dar mi visión de la primera parte de la alegoría, en la que se muestra el conocimiento básico y material, el mundo sensible. Daré mi perspectiva de cómo el mundo capitalista nos impide abstraernos hacia el mundo inteligible, de las ideas, de la crítica para conocer la verdad.

Este mundo se parece cada vez más al mundo imaginario, a la cueva donde permanecen encadenados los esclavos, espectadores inmóviles e impasibles de lo que acontece a su alrededor. El capitalismo nos ha embaucado en una deshumanización tal que somos incapaces de buscar una explicación más allá de lo que nos muestran, de sostener cualquier crítica, de ir más allá de las palabras para defender derechos y atacar injusticias. De utilizar la razón para crear una visión global que nos aclare nuestra posición y situación en este mundo, no el imaginario, que es el que nos enseñan, sino el real y verdadero, el que nos quieren ocultar interesadamente. Podemos comparar cada una de las partes del mito, componer una visión en conjunto para finalmente concluir que se cumple lo anteriormente anunciado, que somos sombras de personas.
De ese modo enumeremos:

  • Caverna o cueva.-
En la alegoría, es donde se encuentran encarcelados y encadenados los esclavos, es todo su mundo, no han conocido otra cosa. Podríamos decir que la cueva es el mundo idílico que diariamente nos presenta el capitalismo, un mundo ficticio en el que los valores inculcados no van más allá del materialismo, el egoísmo, la competitividad y en el que nos representan un único modo de vida posible, el capitalismo, ocultándonos tanto las atrocidades que comete para mantener una hegemonía basada en el poder como las ventajas de otros sistemas sociales a la vez que los criminaliza con mentiras y tergiversaciones.
Es el mundo “sensitivo” creado para dar rienda suelta a las atrocidades que se cometen en nombre del capital y para que nosotros no entremos en críticas o incluso las apoyemos.

  • Esclavos, espectadores, habitantes de la cueva.-
Quedan expresados en el mito como personas que, encadenadas y sin posibilidad de ver lo que acontece a sus espaldas, ven pasar desde que nacen sombras en la pared de la cueva con las más diversas formas, animales, plantas, objetos. Estas personas encadenadas, espectadores forzosos, toman como ciertas las sombras y piensan que son figuras reales, de igual modo, el eco de las voces de aquellos que portan las figuras tras ellos las toman como verdaderas. En nuestro mundo capitalista, en nuestra caverna de mercados egoístas, estos esclavos somos nosotros, personas que nos creemos lo que nos mandan, nos muestran, nos enseñan. Tenemos la creencia que la felicidad se encuentra en un “más allá” de deseos, sueños de grandeza, poder, fama y dinero. Gente que vive sin futuro, un futuro robado por el escepticismo que produce la sensación de imposibilidad inculcada de cambiar nada, el consumo de materia y medios audiovisuales como droga que nos hace olvidar nuestros problemas. Gente sumida en un mundo lleno de mentiras, falsos valores, promesas que jamás se cumplirán. Hasta tal punto hemos llegado que nos roban en nuestras narices y nos callamos, veamos las “medidas de austeridad” aplicadas en algunos países, pero que por otro lado, vemos cómo el número de ricos sigue aumentando. Empobrecen de forma continuada y cada vez menos sutilmente y nosotros seguimos apoyándolos como sumisos del mundo masoquista.
Somos esclavos de las mentiras y las modas.

  • Amos, persuasores.-
Artífices del experimento cavernícola, señores que mantienen un modo de tortura hacia inocentes con un solo fin, sus intereses. Si el capitalismo es la cueva como mundo ficticio o irreal, los amos no son otros que los poderosos, políticos, multinacionales, grandes burgueses, monarquías y grandes poderes militares. Son los que a través de los medios de comunicación y grandes editoriales nos mantienen presos en un mundo sensitivo y materialista, engañados con realidades inventadas. Son los que mueven los hilos de nuestras vidas y deciden nuestro destino. Son aquellos que expolian, extorsionan, provocan guerras, quitan gobiernos legítimos, colocan gobiernos serviles, nos dicen cuál es la izquierda buena y cuál la mala, explotan y matan de hambre a hombres, mujeres y niños, invaden países por sus riquezas y estrategias geopolíticas. Son los que mantienen a pueblos soberanos en la más mísera incomunicación mientras nos dicen que “son los malos”. Son los que mandan sobre la información para cumplir aquello que leyó Galeano de un anónimo, “nos mean y los diarios dicen, llueve”. Son aquellos que consiguen que nosotros consintamos las atrocidades que envuelven nuestras vidas.

  • Sombras, imágenes.-
Reflejos de las realidades, ecos de las voces en las conversaciones de los amos y portadores de las figuras. Son imágenes ficticias convertidas en verdades. De igual modo nuestras realidades históricas se han modificado y moldeado al antojo de los “amos”, de las altas esferas de poder, de sus intereses. Igual pasa con la percepción de nuestra vida, de lo que significa, de nuestro destino y el camino para conseguirlo. Nuestras percepciones no pasan más allá de las sombras, de la comodidad y el conformismo, de tomar como bueno aquello que vemos y oímos sin entrar en el más mínimo razonamiento lógico, evitando de esa forma detectar las contradicciones que, de otro modo, desvirtuarían nuestra realidad sensible y la cambiarían para siempre, pues entraríamos en el mundo del conocimiento inteligible, convirtiéndonos en poseedores de la razón que nos permitiría descubrir las realidades. Históricamente se ha aplicado como dogma de fe aquello de “lo que no se conoce no existe” para limitar nuestra área de conocimiento.
"Percibimos sombras de sombras, como sombras nos vemos".

  • Hoguera, luz artificial.-
En el mito, para los espectadores es como si no existiera luz natural, de ahí la necesidad de un fuego bien colocado. Hay una tapia entre el fuego y los esclavos y entre ella y el fuego desfilan hombres portando objetos (amos). Estos objetos proyectan sombras en la pared de la cueva, y esas sombras son lo único que ven los espectadores, a parte del eco de las voces en las conversaciones de los portadores de las figuras. El fuego es la sombra del sol y, como tal, se convierte en la luz que muestra como realidades lo que no son, verdades que sólo son sombras o sombras interpretadas como realidades. Para nosotros, esclavos del conformismo, el fuego, hoguera y luz de nuestras vidas son los medios de comunicación y la educación manipulada por las grandes editoriales y los modelos educativos. Hoy, en la primera década del siglo XXI, en plena guerra informativa, es cuando mejor apreciamos los destrozos que causan aquellos que continúan falseando, modificando y tergiversando realidades con el fin de proteger a una minúscula parte de la población mundial. Aquellos “intelectuales” que, vendidos al capital o por puro convencimiento egoísta, crean directrices de opinión, estudian la conducta y los métodos más impositivos pero sublimes para aplicarlos sobre nuestras conciencias y conducir nuestras mentes hacia el conformismo más extremo. Son los persuasores que nos muestran la luz de un fuego como la luz del sol, imágenes deformadas, verdades inventadas.

Resumiendo, el capitalismo es el sistema destructivo por antonomasia, desde la denigración del intelecto y la conciencia hasta la destrucción de la casa de todos, nuestro jardín, el Planeta, la Pachamama.

El capitalismo ha proporcionado al (¿?) “primer mundo” de un nivel económico aceptable para la clase media, pero eso no es lo importante, o más bien, pierde valor si nos paramos a pensar en cómo se ha llegado a disfrutar de tal situación. Muerte, destrucción, guerras y expolio es el precio a pagar por mantener un sistema que permita tener a la gran masa trabajadora por encima de sus posibilidades por medio del consumo y una minoría que aumenta su riqueza a pasos agigantados.

Tras comprobar que nos encontramos en un sistema troglodita, de dictaduras “democráticas”, nos corresponde ponernos en marcha para encontrar la luz, la verdad, el camino hacia un mundo mejor; pero dejaremos este apartado para otra reflexión en la que consigamos salir de la cueva para encontrarnos con el mundo inteligible, el mundo de la razón.

“Somos esclavos de un capitalismo cavernícola donde la ausencia de conciencia es el resultado de vivir entre sombras de sombras”


Salud y República.

2 comentarios:

  1. Jose Manuel Ordóñez26 de julio de 2010, 11:37

    Al leer su magnifico articulo me acorde de las mentiras que nos contó el capitalismo sobre el 11S y el 11M. Ver a los esclavos frente al televisor hoy dia maldiciendo al malo malisimo de Bin Laden es la plasmación del mito de la caverna en toda su expresión. Saludos.

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  2. El capitalismo proclama a los cuatro vientos las palabras Democracia, Libertad, Estado de bienestar, Lucha contra el terrorismo... para poder aplicar sus políticas genocidas, invasiones y saqueos para que el mundo rico siga narcotizado en en consumo, esclavos de los medios y marionetas por ceder nuestros derechos... y hasta nuestra vida.

    Salud y República

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